Prostitución y SIDA

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Durante años, la ‘prostitución’ ha sido un tema capital en las discusiones sobre la epidemia mundial de SIDA. Los medios, a menudo, cuentan historias sobre el VIH que se centran en individuos que venden sexo, y tanto los gobiernos como las organizaciones relacionadas con el VIH, con frecuencia, hablan de esta población en el contexto del SIDA. ¿Pero por qué exactamente recibe este grupo tanta atención?

¿Por qué es ‘el SIDA y la prostitución’ un problema?

Este tema es significativo por tres razones principales:

  • Altos índices de VIH se han encontrado entre los individuos que venden sexo en muchos países diferentes y diversos. Aun donde la prevalencia del VIH es baja en este grupo, normalmente es más alta que el índice encontrado entre la población adulta en general.
  • Las trabajadoras del sexo normalmente tienen una gran cantidad de compañeros sexuales. Esto significa que si se infectan con VIH, potencialmente pueden pasarlo a muchos clientes.
  • Prevenir las infecciones de VIH entre los implicados en el comercio sexual ha probado ser parte instrumental de la lucha de muchos países contra el SIDA.

¿‘Prostitutas’ o ‘trabajadoras del sexo’?

Aunque la palabra ‘prostitución’ puede usarse para describir el acto de vender sexo, también puede significar ‘usar una destreza o habilidad de una manera que se considera indigna’. Parece incluir un juicio moral, implicando que los individuos que venden sexo son de alguna manera ‘indignos’, o están involucrados en una práctica que es corrupta. Una alternativa mucho más neutral y respetuosa es el término ‘trabajo sexual’.

Esta cuestión puede no importar mucho en el contexto de las conversaciones diarias o debates casuales, pero en discusiones serias sobre el tema es importante que las palabras se elijan con cuidado. Puesto que este artículo busca discutir el problema del VIH y el trabajo sexual de una manera abierta y no sentenciosa, nos referimos a trabajadoras del sexo más que a prostitutas.

Algunas autoridades continúan hablando de prostitutas, pero a menudo lo hacen porque desean hacer un comentario moral sobre el mercado sexual. Además, algunas personas hablan de que las trabajadoras del sexo ‘impulsan la diseminación del VIH’. No sólo es este un ejemplo de una expresión pobremente escogida, sino que también es una afirmación que es cuestionable en su precisión.

¿Qué papel tienen las trabajadoras del sexo en la epidemia mundial de SIDA?

Las trabajadoras del sexo, junto con otros grupos marginados como los hombres que tienen sexo con hombres y los usuarios de drogas inyectables, a menudo son etiquetados como un 'grupo clave de riesgo' en el contexto del VIH y el SIDA. Pero el debate sobre el papel más amplio de las trabajadoras del sexo en la epidemia mundial del SIDA a menudo polariza la opinión. Algunos argumentan que las trabajadoras del sexo están siendo caracterizadas erróneamente como ‘diseminadoras’ del VIH, mientras que otros afirman que la transmisión del VIH a través del sexo pago está ‘impulsando’ la epidemia.

En verdad, la situación difiere enormemente entre diferentes países y regiones. Mientras la prevalencia del VIH es alta entre las trabajadoras del sexo en algunas zonas, en otras es relativamente baja, y parecen tener un papel bastante menor en la diseminación del VIH. Por ejemplo, en la mayor parte de Europa Occidental y Norte América, la transmisión del VIH a través del sexo pago no se considera que sea un problema capital. En otras regiones, sin embargo, más notable en partes de Asia, grandes cantidades de trabajadoras del sexo viven con VIH, y esto influye en el patrón general de la epidemia de SIDA.

Una trabajadora del sexo está parada en la puerta de Shipha House, un burdel en el norte de Tailandia

Una trabajadora del sexo está parada en la puerta de un burdel en el norte de Tailandia.

Los factores que ponen a las trabajadoras del sexo en riesgo también varían entre los países. En algunos lugares, las trabajadoras del sexo generalmente usan drogas y comparten agujas. La superposición entre trabajo sexual y el uso de drogas inyectables está vinculada a crecientes epidemias de VIH en numerosos países, como China, Indonesia, Kazajistán, Ucrania, Uzbekistán y Vietnam.1 Los estudios a menudo encuentran índices de infección de VIH más altos entre las trabajadoras del sexo que se inyectan drogas que entre las que no lo hacen. Por ejemplo, en la ciudad de Ho Chi Minh, la ciudad más grande de Vietnam, un estudio realizado en 2003 halló que el 49% de las trabajadoras del sexo que se inyectaban drogas eran VIH positivo, comparado con el 8% de las que no usaban drogas.2

Al igual que las diferencias regionales entre las trabajadoras del sexo, la imagen está aún más borrosa por una falta general de información en este grupo. Las trabajadoras del sexo son una población marginada y a menudo penalizada, y por lo tanto es muy difícil de seguir y monitorear.

Debido a la falta de certeza, algunas personas argumentan que etiquetar a las trabajadoras del sexo como un ‘grupo de alto riesgo’ no ayuda, y simplemente se usa como excusa para estigmatizar aún más a las trabajadoras del sexo por aquellos que se oponen moralmente a su profesión:

“Aparte del estigma ya adosado a [las trabajadoras del sexo ], la sociedad las ha marginado aún más como trasmisoras esenciales de la infección del VIH. No logra entender y reconocer que no son sino eslabones en las amplias redes de transmisión heterosexual del VIH. Y que constituyen una comunidad que soporta y continuará soportando el mayor impacto de la epidemia de VIH.”  -Meena Seshu, SANGRAM (proyecto que trabaja con trabajadoras del sexo en India)3

Es verdad que las trabajadoras del sexo son simplemente una parte de la red más amplia de transmisión del VIH, y que ‘culparlas’ por la diseminación del VIH es equivocado. Los que culpan a las trabajadoras del sexo parecen tomar una posición de ‘nosotros y ellas’ sobre la cuestión, y hablan de las trabajadoras del sexo como si fueran de alguna manera inferiores a otros grupos poblacionales. En última instancia, cualquiera sea la postura moral que se tome sobre el trabajo sexual, nadie merece infectarse con VIH.

Aunque es importante que las trabajadoras del sexo sean protegidas de la discriminación, y que su papel en la epidemia mundial de SIDA no se exagere, es igualmente importante que los altos índices de infección entre las trabajadoras del sexo no sean pasados por alto. Existe evidencia de que el sexo comercial es un factor significativo en las epidemias de SIDA de muchos países.

VIH y trabajo sexual en el mundo

Asia

En Asia, que tiene algunas de las epidemias de SIDA de mayor crecimiento en el mundo, se cree que una alta proporción de las nuevas infecciones de VIH son trasmitidas durante el sexo pago.4

Históricamente, la epidemia de SIDA en India fue identificada primero entre las trabajadoras del sexo y sus clientes, antes de que otros sectores de la sociedad se vieran afectados.5Lo mismo es verdad en Tailandia, aunque el gobierno tailandés actuó más rápidamente con este problema. A principios de los '90, implementaron el ahora famoso ‘programa de 100% condón’, imponiendo el uso obligatorio de condones en burdeles de toda Tailandia, lo que ayudó a reducir significativamente la diseminación del VIH.

Altos índices de infección de VIH continúan siendo detectados en India. El gobierno estima que el 8% de las trabajadoras del sexo a nivel nacional están infectadas con VIH, lo cual es casi nueve veces más alto que el índice de prevalencia de VIH general para los indios adultos.6 Además, los estudios de trabajadoras del sexo en zonas individuales han hallado índices de prevalencia de VIH mucho más altos, como el 44% en Bombai y el 26% en Mysore.7

En los países del Sur y Sudeste asiático fuera de la India, las Naciones Unidas estima que las trabajadoras del sexo y sus clientes representaron casi la mitad de todas las personas que vivían con VIH en 2005.8

Existen también temores de que el sexo comercial tenga una influencia creciente en la epidemia de SIDA en China. La epidemia de SIDA en China se está expandiendo, y al mismo tiempo, se cree que la demanda de sexo comercial está creciendo.9.El gobierno chino estima que en 2005, las trabajadoras del sexo y sus clientes representaron apenas menos del 20% de las personas que vivían con VIH a nivel nacional.10

África sub-sahariana

Más aún que en muchas otras regiones, las mujeres en África sub-sahariana a menudo vuelven al trabajo del sexo porque están desesperadamente pobres y no tienen otra forma de obtener un ingreso. En algunos casos, las mujeres o las muchachas no se involucran en el trabajo sexual como en una ocupación a largo plazo, pero pueden intercambiar servicios sexuales por dinero como una medida temporal ¬ – por ejemplo, para pagar la matrícula de la escuela, o para proporcionar comida para la familia en tiempo de crisis. 11

La diseminación del VIH a través del sexo comercial es un problema mayor en regiones de África Occidental. En Senegal, por ejemplo, la epidemia de SIDA parece ser impulsada por el sexo comercial, con cerca del 27,1% de las trabajadoras del sexo en la capital del país, Dakar, infectadas con VIH en 2005. De la misma manera, el sexo comercial parece ser un factor significativo en la epidemia de SIDA en Ghana. Los estudios de trabajadoras del sexo en 2005 también hallaron altos índices de prevalencia de VIH en las naciones del África Occidental de Togo (53,9%) y Burkina Faso (20,8%).12

En otras partes de África, estudios pasados realizados en zonas urbanas han hallado niveles de infección de VIH de hasta el 73% entre las trabajadoras del sexo en Etiopía y del 68% entre las mismas en Zambia.13

El Caribe

La próspera industria sexual del Caribe, que brinda servicios tanto a clientes locales como a muchos turistas, está prominentemente de relieve en las epidemias de SIDA de ciertos países, como la República Dominicana y Jamaica.14. Un puñado de países de la región han establecido creativas campañas de prevención de VIH apuntadas a las trabajadoras del sexo; en Haití, por ejemplo, una organización no gubernamental llamada FOSREF ofrece lecciones profesionales de salsa a trabajadoras del sexo que estén interesadas en dejar el comercio sexual y hacerse bailarinas. En general, sin embargo, a las trabajadoras del sexo se las deja de lado en el Caribe, y esto está retrasando la lucha de la región contra el SIDA.15

Latinoamérica

La información sobre el papel de las trabajadoras del sexo en la epidemia de SIDA de Latinoamérica es escasa, una muestra una imagen variada. En 2005, se cree que las trabajadoras del sexo y sus clientes representaron aproximadamente una de cada seis personas viviendo con VIH en toda Latinoamérica,16y UNAIDS ha informado que algunas de las epidemias de SIDA en América Central están ‘fuertemente relacionadas’ al trabajo sexual.17

Sin embargo, los índices de prevalencia de VIH entre las trabajadoras del sexo en Sudamérica parecen ser relativamente bajos. Un estudio hecho público en 2006, que analizaba a las trabajadoras del sexo en nueve países sudamericanos en un periodo de trece años, concluyó que “se detectaron seroprevalencias de VIH consistentemente bajas entre las trabajadoras del sexo comercial en Sudamérica, particularmente en la región andina".18

Europa del Este/ Asia Central

La cantidad de trabajadoras del sexo en países de Europa del Este y Asia Central ha aumentado dramáticamente en la historia reciente. Esto se debe a cambios sociales, económicos y políticos que llevaron a muchos a volcarse al trabajo sexual como medio de ingresos.

Los índices de prevalencia de VIH generalmente parecen ser bajos entre las trabajadoras del sexo en la región. Los niveles de infecciones de transmisión sexual, sin embargo, son altos, sugiriendo que pocas trabajadoras del sexo practican sexo seguro, y que existe un ámbito para que el VIH se vuelva más común entre las trabajadoras del sexo en años venideros. El sexo comercial está teniendo un papel cada vez más prominente en las epidemias de SIDA de muchos países en la región.19

En Rusia, las trabajadoras del sexo por lo común se infectan con VIH por el uso de drogas inyectables más que por el sexo. En la ciudad de San Petersburgo, se encontró que el 48% de las trabajadoras del sexo vivían con VIH en 2003, y esta alta prevalencia se atribuye al hecho de que la mayoría de las trabajadoras del sexo de la ciudad también se inyectan drogas.20 En contraste, en la ciudad capital de Moscú, donde la industria del sexo está más organizada y activamente desalienta el uso de drogas, se creía que sólo el 3% de las trabajadoras del sexo estaban infectadas con VIH en 2005.21

Europa Occidental y Norte América

En Europa Occidental, los niveles de infección de VIH parecen ser relativamente bajos entre las trabajadoras del sexo que no se inyectan drogas. Para las trabajadoras del sexo que sí se inyectan drogas, el riesgo es a menudo significativamente más alto. En muchas zonas, también parece que los trabajadores del sexo transexuales y masculinos son más vulnerables al VIH que las trabajadoras.22 Como con otras regiones, sin embargo, hay una falta de datos recientes disponibles sobre infecciones de VIH entre las trabajadoras del sexo en Europa Occidental.

Lo mismo es verdad en los Estados Unidos, donde el gobierno tiene una postura fuerte contra el trabajo sexual, como lo demuestra su rechazo a otorgar ayuda extranjera a cualquier proyecto de VIH/SIDA que no se ‘oponga explícitamente’ a la práctica. A nivel doméstico, el trabajo sexual es ilegal en Estados Unidos (con excepción de algunos condados en el estado de Nevada) y se recopila muy poca información sobre las trabajadoras del sexo y sus clientes. Al igual que en Europa Occidental, muchos de los casos de VIH que ocurren entre las trabajadoras del sexo en Estados Unidos se atribuyen al uso de drogas inyectables más que al sexo.23

Lo que viene

Está claro que las trabajadoras del sexo no están ‘universalmente’ en alto riesgo de infectarse con VIH, y que la situación varía ampliamente entre regiones. Sin embargo, también es evidente que en muchos de los países donde el SIDA tiene su mayor cantidad de víctimas, grandes cantidades de trabajadoras del sexo son afectadas por el VIH, y éste es un problema capital.

Mejorar la situación requerirá mayores esfuerzos de los gobiernos, grupos y miembros individuales de la sociedad para ayudar a las trabajadoras del sexo. Es particularmente importante que las trabajadoras del sexo obtengan acceso a los programas de tratamiento y prevención del VIH. Tales programas no sólo salvan las vidas de las trabajadoras del sexo; también pueden ayudar a contener el impacto más amplio que el VIH tiene en las sociedades del mundo.

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Escrito por Graham Pembrey.

Referencias

  1. UNAIDS/WHO 2006 Report on the Global AIDS Epidemic, Capitulo 5
  2. MAP (2005). Sex work and HIV/AIDS in Asia.
  3. UNDP (2007, 7 Febrero), 'Interview - Meena Seshu, director, Sangram'
  4. UNAIDS/WHO AIDS Epidemic Update: Diciembre 2006
  5. Kakar D.N. and Kakar S.N. (2001), 'Combating AIDS in the 21st century Issues and Challenges', Sterling Publishers Private Limited, p.31
  6. NACO (Abril 2006), HIV/AIDS epidemiological Surveillance & Estimation report for the year 2005
  7. NACO, Observed HIV Prevalence Levels State Wise: 1998-2004
  8. UNAIDS/WHO AIDS Epidemic Update: Diciembre 2006
  9. Tucker J. D. et al. (2005), 'Surplus men, sex work, and the spread of HIV in China', AIDS 2005 (19:539)
  10. Ministry of Health People’s Republic of China/UNAIDS (2005). Update on the HIV/AIDS epidemic and response in China. Beijing.
  11. UNAIDS (2002, Junio), 'Sex Work and HIV/AIDS, UNAIDS Technical Update'
  12. UNAIDS/WHO Report on the Global AIDS Epidemic, Mayo 2006
  13. UNAIDS/WHO Report on the Global AIDS Epidemic, Mayo 2006
  14. UNAIDS/WHO AIDS Epidemic Update: Diciembre 2006
  15. Cohen, J. (2006, 28 Julio), ‘HIV/AIDS: Latin America and the Caribbean’, Science Vol. 313: 5786
  16. UNAIDS/WHO AIDS Epidemic Update: Diciembre 2006
  17. UNAIDS/WHO AIDS Epidemic Update: Diciembre 2005
  18. Bautista C. T. et al. (2006), 'Seroprevalence of and risk factors for HIV-1 infection among female commercial sex workers in South America', Sexually Transmitted Infections 82:311
  19. UNAIDS (2006), 'HIV and sexually transmitted infection prevention among sex workers in Eastern Europe and Central Asia'
  20. Smolskaya T et al. (2005), “Sentinel sero-epidemiological and behavioural surveillance among female sex workers, St Petersurg, Russian Federation, 2003”
  21. UNAIDS/WHO Report on the Global AIDS Epidemic, Mayo 2006
  22. Hamers F. F. and Downs A. M (2004), 'The changing face of the HIV epidemic in western Europe: what are the implications for public health policies?', The Lancet 364(83)
  23. World Health Organisation (2004), Sex Work Toolkit

Last updated July 21, 2008